El “submundo” en Dostoievski (también traducido como “el subsuelo” o “underground”) es uno de los conceptos más poderosos y originales de su obra literaria y filosófica. Se refiere tanto a un espacio interior (psicológico y moral) como a un espacio social (el margen o la exclusión dentro de la sociedad moderna). El término proviene sobre todo de su novela “Memorias del subsuelo” (1864), aunque la idea recorre toda su producción.
Veamos sus principales dimensiones:
1. El submundo como interioridad
El “subsuelo” simboliza la conciencia enferma, el yo dividido y contradictorio del hombre moderno. El protagonista —un funcionario retirado, resentido y solitario— vive encerrado en su conciencia, analizando y destruyendo todas sus emociones mediante la reflexión. Es el hombre que piensa demasiado y actúa poco, que se odia y se compadece al mismo tiempo.
“Soy un hombre enfermo... soy un hombre malo.”
— Memorias del subsuelo.
Aquí Dostoievski muestra que la razón por sí sola, sin fe ni moral, puede volverse destructiva. El submundo es, entonces, la oscuridad de la conciencia sin sentido trascendente.
2. El submundo como categoría social
El “hombre del subsuelo” también representa a los marginados del capitalismo naciente ruso del siglo XIX: burócratas pobres, intelectuales sin lugar, hombres sin propiedad ni familia. No son proletarios ni burgueses, sino seres desplazados del sistema, habitantes del “sótano” de la sociedad. Este espacio subterráneo es simbólico: el lugar donde se acumula el resentimiento contra el orden establecido, la moral hipócrita y el progreso racionalista. Por eso, algunos críticos ven en Dostoievski un precursor de Nietzsche y Freud, pues explora los impulsos reprimidos que la sociedad pretende negar.
3. El submundo como rebelión espiritual
El hombre del subsuelo se rebela contra el determinismo racionalista de su tiempo (el positivismo y el utilitarismo). Rechaza la idea de que la felicidad humana pueda calcularse matemáticamente o reducirse a intereses materiales.
Su rebelión es contradictoria: Quiere libertad, pero se destruye con ella. Desea moral, pero niega toda norma. Aspira al sentido, pero no puede creer. Es una rebelión sin salida, una forma de nihilismo que anticipa la crisis espiritual de Europa en el siglo XX.
4. El submundo en la obra total de Dostoievski
La noción del submundo se amplía en sus novelas mayores: En Crimen y castigo, Raskólnikov desciende al subsuelo moral tras el asesinato. En Los demonios, el subsuelo se convierte en un espacio colectivo: la conspiración revolucionaria. En Los hermanos Karamázov, el subsuelo se redime en la dimensión de la fe y la compasión.
5. Interpretación filosófica
El submundo es, en definitiva, una metáfora de la condición humana moderna: un hombre que ha perdido la fe, la comunidad y la certeza moral. Es el hombre desgarrado entre la razón y la libertad, entre la lucidez y el absurdo. El filósofo francés Albert Camus lo consideró el primer “hombre absurdo” —antecesor del existencialismo—, y Nietzsche lo leyó como el síntoma de la decadencia del espíritu europeo.
Consulta a ChatGPT. EH. 11-Sa.08-2025
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