7/9/25

Datos sobre la experiencia como profesor de literatura del Padre Benito Arturo Contreras

El Padre Benito Arturo Contreras Melara nació en Santa Ana, El Salvador, el 21 de marzo de 1909. Desde joven ingresó a la Congregación Salesiana en Ayagualo, donde emitió sus primeros votos el 25 de marzo de 1925. Tras completar su formación filosófica y pedagógica, desarrolló su tirocinio en comunidades de Cartago (Costa Rica), Santa Ana y Santa Tecla, antes de cursar la Teología que lo conduciría a la ordenación sacerdotal, recibida en su ciudad natal el 20 de octubre de 1935.

Como salesiano, se distinguió por ser un hombre de gran dinamismo, emprendedor y disciplinado, con facilidad de palabra y notable talento para la oratoria. Fue un predicador buscado para panegíricos y ceremonias, y cultivó una profunda devoción a San Juan Bosco y María Auxiliadora, rasgo que marcó toda su acción pastoral y docente.

Docencia en el Colegio Don Bosco (San Salvador)
A partir de la década de 1940, el P. Contreras se vinculó estrechamente al Colegio Salesiano Don Bosco de San Salvador, institución donde permaneció por más de tres décadas consecutivas. Allí encontró su misión central: la enseñanza de la Literatura, disciplina que impartió con pasión y rigor durante más de 40 años de vida salesiana.

Entre 1960 y 1965, período de profundos cambios sociales y políticos en El Salvador, el P. Contreras se consolidó como profesor de Literatura en secundaria. Sus clases combinaban la tradición clásica -lectura de autores de literatura universal, españoles y latinoamericanos- con un énfasis en la formación integral del joven, siguiendo el sistema preventivo de Don Bosco. Se recuerda que alentaba la lectura crítica, la expresión oral y escrita, y la capacidad de interpretar la realidad desde la cultura, cualidades poco comunes en la enseñanza de la época.

Más allá del aula, acompañaba a los estudiantes en actividades culturales: concursos de ortografía, recitales de poesía y veladas literarias. En ellas, buscaba que los jóvenes no solo memorizaran textos, sino que desarrollaran sensibilidad artística y capacidad para hablar en público. Muchos exalumnos lo recordaron como un profesor exigente pero formador, que lograba transmitir amor por la palabra y respeto por la disciplina académica.

Etapa final y legado
Al cumplir 70 años, en 1979, fue destinado a Santa Ana, donde asumió la dirección de la Escuela San Juan Bosco. Desde allí siguió promoviendo concursos de ortografía y oratoria, y aún en su edad avanzada mantenía el entusiasmo pedagógico de su juventud. Falleció el 31 de diciembre de 1980 en San Salvador. Sus exequias se celebraron en el templo de María Auxiliadora, y sus restos reposan en la cripta del Santuario.

El P. Contreras dejó una huella profunda en generaciones de estudiantes y educadores salesianos. Fue recordado como profesor, predicador y formador de conciencias, alguien que unió la exigencia académica con la cercanía pastoral, fiel al espíritu de Don Bosco.

Consulta y revisión de ChatGPT. EH. 09/07/2025.

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